Paraguay regresa al Mundial 2026 con ilusión

"Es lo que siempre soñé de niño", nos cuenta Miguel Almirón, quien logró lo que tanto soñó durante su infancia: llevar a la selección paraguaya a la fase final del Mundial de fútbol. Ahora, el centrocampista reza para que el sorteo permita que los guaraníes disputen un partido de la Copa Mundial de la FIFA 26™ en Atlanta, la ciudad que ha adoptado como su hogar. Almirón brilló con la camiseta del Atlanta United de la Major League Soccer durante tres años y regresó al equipo en enero tras su paso por el Newcastle United. Ahora aguarda el sorteo final, que se celebrará el próximo 5 de diciembre en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington D. C., para descubrir si su deseo se hará realidad. El imponente estadio de Atlanta albergará ocho partidos de la cita mundialista del próximo año: cinco de la fase de grupos y tres de eliminación directa en dieciseisavos de final, octavos de final y semifinales. Mientras tanto, el jugador de 31 años celebra el regreso de Paraguay a la máxima cita del fútbol mundial, lo que no ocurría desde Sudáfrica 2010, y es fruto de un proceso de renovación encabezado por Gustavo Alfaro después de que el equipo encadenara tres derrotas en la Copa América 2024. Almirón tenía apenas 16 años cuando la Albirroja alcanzó los cuartos de final en Sudáfrica, y siguió minuto a minuto la campaña de su selección en la máxima competición mundial. Ahora, tras dos eliminatorias fallidas, se prepara para hacer realidad sus sueños de la infancia. 'Miggy', como lo conocen los aficionados, conversó con la FIFA sobre sus recuerdos mundialistas, el dolor y la frustración que vivió Paraguay en los últimos años, y el resurgimiento de la selección de la mano de Alfaro. Preguntas y respuestas con Miguel Almirón FIFA: ¿Cuáles son tus recuerdos más gratos de los Mundiales que se disputaron cuando eras más joven? Miguel Almirón: Recuerdo que vi el primer partido de Paraguay en el Mundial de 2010 en casa con mis amigos. Ver a tu país en una competición de ese nivel es algo que te llena de orgullo, y siempre sueñas con eso. Siempre dije que jugaría un Mundial algún día, y ahora que Paraguay logró clasificarse, tenemos que prepararnos de la mejor manera. Así como Tata Martino hizo historia acá en Atlanta, en 2010 también logró algo sin precedentes con una selección paraguaya inolvidable y jugadores como Roque Santa Cruz y Óscar Cardozo que dejaron un legado indeleble. Ahora nos toca hacer lo propio y llevar a nuestro país a lo más alto. ¿Cómo te sientes ahora que alcanzaste esa meta? Me siento muy feliz, sobre todo porque este siempre fue mi sueño desde que era niño y comencé a jugar. Representar a tu país en una competición tan importante como la Copa del Mundo es un honor inmenso para cualquier jugador. He luchado durante nueve años por alcanzar esta meta con la selección nacional y, ahora, al recordar todos los obstáculos que hemos tenido que superar, siento que este es un momento maravilloso. Logramos la clasificación que tanto anhelaba nuestro equipo y todo el pueblo paraguayo. Es lo que siempre soñé de niño: llevar a mi país a un Mundial, representar a mi país en algo tan importante. No hay punto de comparación. ¿Cómo vivió la selección y el país ese momento cuando Paraguay aseguró su pase al Mundial? Ante todo, le doy gracias a Dios por darme la oportunidad de estar aquí, sano, para jugar estos partidos y vivir la experiencia con mi familia y el pueblo paraguayo. Todo llega en el momento justo. Solo es cuestión de seguir trabajando. Me siento muy feliz por la gente de mi país, una nación que ha sufrido tanto. Sabemos lo difícil que es venir al estadio a apoyarnos, así que, ante todo, estoy feliz por mi familia y por la gente de Paraguay. ¿Fue incluso más emocionante en vista de que Paraguay no había clasificado a la Copa del Mundo desde Sudáfrica 2010? Nos esforzamos muchísimo. Tuvimos que superar muchas dificultades para lograr esta clasificación. Me alegra especialmente por el pueblo paraguayo, que lleva mucho tiempo anhelando esto. ¿Por qué consideras que esta fue la eliminatoria en la que todo finalmente se concretó? Todos conocen el talento del profe Alfaro como entrenador. Su llegada fue muy importante para nosotros en el plano emocional y personal, y nos motivó a recuperar la confianza en nuestras habilidades. Veníamos de una Copa América desafortunada, en la que no logramos sumar ningún punto. Estaba pasando por un momento difícil, al igual que otros jugadores como Gustavo Gómez, nuestro capitán. Formamos parte de la selección desde hace mucho tiempo y hemos sufrido muchas derrotas. El primer paso fue recuperar nuestra confianza, y luego el profe nos empezó a mostrar cómo quería que jugáramos tácticamente. Los jugadores necesitan contar con las herramientas necesarias para competir con otras selecciones, y gracias a Dios logramos clasificar. La selección cuenta con futbolistas muy talentosos para seguir mejorando. No queremos ir al Mundial simplemente para ver qué ocurre. Sé que es difícil porque hay muchas selecciones de gran nivel, pero haremos nuestro mejor esfuerzo para ir a competir, que es lo que todos deseamos. ¿Qué representaría para ti disputar un partido del Mundial en Atlanta? Para mí, sería hermoso jugar un partido del Mundial en Atlanta. Todo el mundo sabe lo que Atlanta representa para mí y mi familia, así como lo que Paraguay significa para mí. Dios quiera que se dé.

«Es lo que siempre soñé de niño», nos cuenta Miguel Almirón, quien logró lo que tanto soñó durante su infancia: llevar a la selección paraguaya a la fase final del Mundial de fútbol. Ahora, el centrocampista reza para que el sorteo permita que los guaraníes disputen un partido de la Copa Mundial de la FIFA 26™ en Atlanta, la ciudad que ha adoptado como su hogar.

Almirón brilló con la camiseta del Atlanta United de la Major League Soccer durante tres años y regresó al equipo en enero tras su paso por el Newcastle United. Ahora aguarda el sorteo final, que se celebrará el próximo 5 de diciembre en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington D. C., para descubrir si su deseo se hará realidad. El imponente estadio de Atlanta albergará ocho partidos de la cita mundialista del próximo año: cinco de la fase de grupos y tres de eliminación directa en dieciseisavos de final, octavos de final y semifinales.

Mientras tanto, el jugador de 31 años celebra el regreso de Paraguay a la máxima cita del fútbol mundial, lo que no ocurría desde Sudáfrica 2010, y es fruto de un proceso de renovación encabezado por Gustavo Alfaro después de que el equipo encadenara tres derrotas en la Copa América 2024.

Almirón tenía apenas 16 años cuando la Albirroja alcanzó los cuartos de final en Sudáfrica, y siguió minuto a minuto la campaña de su selección en la máxima competición mundial. Ahora, tras dos eliminatorias fallidas, se prepara para hacer realidad sus sueños de la infancia.

‘Miggy’, como lo conocen los aficionados, conversó con la FIFA sobre sus recuerdos mundialistas, el dolor y la frustración que vivió Paraguay en los últimos años, y el resurgimiento de la selección de la mano de Alfaro.

Preguntas y respuestas con Miguel Almirón

FIFA: ¿Cuáles son tus recuerdos más gratos de los Mundiales que se disputaron cuando eras más joven?

Miguel Almirón: Recuerdo que vi el primer partido de Paraguay en el Mundial de 2010 en casa con mis amigos. Ver a tu país en una competición de ese nivel es algo que te llena de orgullo, y siempre sueñas con eso. Siempre dije que jugaría un Mundial algún día, y ahora que Paraguay logró clasificarse, tenemos que prepararnos de la mejor manera.

Así como Tata Martino hizo historia acá en Atlanta, en 2010 también logró algo sin precedentes con una selección paraguaya inolvidable y jugadores como Roque Santa Cruz y Óscar Cardozo que dejaron un legado indeleble. Ahora nos toca hacer lo propio y llevar a nuestro país a lo más alto.

¿Cómo te sientes ahora que alcanzaste esa meta?

Me siento muy feliz, sobre todo porque este siempre fue mi sueño desde que era niño y comencé a jugar. Representar a tu país en una competición tan importante como la Copa del Mundo es un honor inmenso para cualquier jugador. He luchado durante nueve años por alcanzar esta meta con la selección nacional y, ahora, al recordar todos los obstáculos que hemos tenido que superar, siento que este es un momento maravilloso. Logramos la clasificación que tanto anhelaba nuestro equipo y todo el pueblo paraguayo. Es lo que siempre soñé de niño: llevar a mi país a un Mundial, representar a mi país en algo tan importante. No hay punto de comparación.

¿Cómo vivió la selección y el país ese momento cuando Paraguay aseguró su pase al Mundial?

Ante todo, le doy gracias a Dios por darme la oportunidad de estar aquí, sano, para jugar estos partidos y vivir la experiencia con mi familia y el pueblo paraguayo. Todo llega en el momento justo. Solo es cuestión de seguir trabajando. Me siento muy feliz por la gente de mi país, una nación que ha sufrido tanto. Sabemos lo difícil que es venir al estadio a apoyarnos, así que, ante todo, estoy feliz por mi familia y por la gente de Paraguay.

"Es lo que siempre soñé de niño", nos cuenta Miguel Almirón, quien logró lo que tanto soñó durante su infancia: llevar a la selección paraguaya a la fase final del Mundial de fútbol. Ahora, el centrocampista reza para que el sorteo permita que los guaraníes disputen un partido de la Copa Mundial de la FIFA 26™ en Atlanta, la ciudad que ha adoptado como su hogar.
Almirón brilló con la camiseta del Atlanta United de la Major League Soccer durante tres años y regresó al equipo en enero tras su paso por el Newcastle United. Ahora aguarda el sorteo final, que se celebrará el próximo 5 de diciembre en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington D. C., para descubrir si su deseo se hará realidad. El imponente estadio de Atlanta albergará ocho partidos de la cita mundialista del próximo año: cinco de la fase de grupos y tres de eliminación directa en dieciseisavos de final, octavos de final y semifinales.
Mientras tanto, el jugador de 31 años celebra el regreso de Paraguay a la máxima cita del fútbol mundial, lo que no ocurría desde Sudáfrica 2010, y es fruto de un proceso de renovación encabezado por Gustavo Alfaro después de que el equipo encadenara tres derrotas en la Copa América 2024.
Almirón tenía apenas 16 años cuando la Albirroja alcanzó los cuartos de final en Sudáfrica, y siguió minuto a minuto la campaña de su selección en la máxima competición mundial. Ahora, tras dos eliminatorias fallidas, se prepara para hacer realidad sus sueños de la infancia.
'Miggy', como lo conocen los aficionados, conversó con la FIFA sobre sus recuerdos mundialistas, el dolor y la frustración que vivió Paraguay en los últimos años, y el resurgimiento de la selección de la mano de Alfaro.
Preguntas y respuestas con Miguel Almirón
FIFA: ¿Cuáles son tus recuerdos más gratos de los Mundiales que se disputaron cuando eras más joven?
Miguel Almirón: Recuerdo que vi el primer partido de Paraguay en el Mundial de 2010 en casa con mis amigos. Ver a tu país en una competición de ese nivel es algo que te llena de orgullo, y siempre sueñas con eso. Siempre dije que jugaría un Mundial algún día, y ahora que Paraguay logró clasificarse, tenemos que prepararnos de la mejor manera.
Así como Tata Martino hizo historia acá en Atlanta, en 2010 también logró algo sin precedentes con una selección paraguaya inolvidable y jugadores como Roque Santa Cruz y Óscar Cardozo que dejaron un legado indeleble. Ahora nos toca hacer lo propio y llevar a nuestro país a lo más alto.
¿Cómo te sientes ahora que alcanzaste esa meta?
Me siento muy feliz, sobre todo porque este siempre fue mi sueño desde que era niño y comencé a jugar. Representar a tu país en una competición tan importante como la Copa del Mundo es un honor inmenso para cualquier jugador. He luchado durante nueve años por alcanzar esta meta con la selección nacional y, ahora, al recordar todos los obstáculos que hemos tenido que superar, siento que este es un momento maravilloso. Logramos la clasificación que tanto anhelaba nuestro equipo y todo el pueblo paraguayo. Es lo que siempre soñé de niño: llevar a mi país a un Mundial, representar a mi país en algo tan importante. No hay punto de comparación.
¿Cómo vivió la selección y el país ese momento cuando Paraguay aseguró su pase al Mundial?
Ante todo, le doy gracias a Dios por darme la oportunidad de estar aquí, sano, para jugar estos partidos y vivir la experiencia con mi familia y el pueblo paraguayo. Todo llega en el momento justo. Solo es cuestión de seguir trabajando. Me siento muy feliz por la gente de mi país, una nación que ha sufrido tanto. Sabemos lo difícil que es venir al estadio a apoyarnos, así que, ante todo, estoy feliz por mi familia y por la gente de Paraguay.
¿Fue incluso más emocionante en vista de que Paraguay no había clasificado a la Copa del Mundo desde Sudáfrica 2010?
Nos esforzamos muchísimo. Tuvimos que superar muchas dificultades para lograr esta clasificación. Me alegra especialmente por el pueblo paraguayo, que lleva mucho tiempo anhelando esto.
¿Por qué consideras que esta fue la eliminatoria en la que todo finalmente se concretó?
Todos conocen el talento del profe Alfaro como entrenador. Su llegada fue muy importante para nosotros en el plano emocional y personal, y nos motivó a recuperar la confianza en nuestras habilidades. Veníamos de una Copa América desafortunada, en la que no logramos sumar ningún punto. Estaba pasando por un momento difícil, al igual que otros jugadores como Gustavo Gómez, nuestro capitán. Formamos parte de la selección desde hace mucho tiempo y hemos sufrido muchas derrotas. El primer paso fue recuperar nuestra confianza, y luego el profe nos empezó a mostrar cómo quería que jugáramos tácticamente. Los jugadores necesitan contar con las herramientas necesarias para competir con otras selecciones, y gracias a Dios logramos clasificar.
La selección cuenta con futbolistas muy talentosos para seguir mejorando. No queremos ir al Mundial simplemente para ver qué ocurre. Sé que es difícil porque hay muchas selecciones de gran nivel, pero haremos nuestro mejor esfuerzo para ir a competir, que es lo que todos deseamos.
¿Qué representaría para ti disputar un partido del Mundial en Atlanta?
Para mí, sería hermoso jugar un partido del Mundial en Atlanta. Todo el mundo sabe lo que Atlanta representa para mí y mi familia, así como lo que Paraguay significa para mí. Dios quiera que se dé.

¿Fue incluso más emocionante en vista de que Paraguay no había clasificado a la Copa del Mundo desde Sudáfrica 2010?

Nos esforzamos muchísimo. Tuvimos que superar muchas dificultades para lograr esta clasificación. Me alegra especialmente por el pueblo paraguayo, que lleva mucho tiempo anhelando esto.

¿Por qué consideras que esta fue la eliminatoria en la que todo finalmente se concretó?

Todos conocen el talento del profe Alfaro como entrenador. Su llegada fue muy importante para nosotros en el plano emocional y personal, y nos motivó a recuperar la confianza en nuestras habilidades. Veníamos de una Copa América desafortunada, en la que no logramos sumar ningún punto. Estaba pasando por un momento difícil, al igual que otros jugadores como Gustavo Gómez, nuestro capitán. Formamos parte de la selección desde hace mucho tiempo y hemos sufrido muchas derrotas. El primer paso fue recuperar nuestra confianza, y luego el profe nos empezó a mostrar cómo quería que jugáramos tácticamente. Los jugadores necesitan contar con las herramientas necesarias para competir con otras selecciones, y gracias a Dios logramos clasificar.

La selección cuenta con futbolistas muy talentosos para seguir mejorando. No queremos ir al Mundial simplemente para ver qué ocurre. Sé que es difícil porque hay muchas selecciones de gran nivel, pero haremos nuestro mejor esfuerzo para ir a competir, que es lo que todos deseamos.

¿Qué representaría para ti disputar un partido del Mundial en Atlanta?

Para mí, sería hermoso jugar un partido del Mundial en Atlanta. Todo el mundo sabe lo que Atlanta representa para mí y mi familia, así como lo que Paraguay significa para mí. Dios quiera que se dé.