Siguen redadas migratorias

Las protestas contra ICE se manifiestas en diferentes ciudades, mientras arrecian las redadas migratorias.
Las protestas contra ICE se manifiestas en diferentes ciudades, mientras arrecian las redadas migratorias.
  • Redes sociales estallan con videos de arrestos de ICE de todo calibre en diferentes ciudades de Massachusetts
  • Por represión de ICE, autoridades educativas dicen que miles de estudiantes han abandonado la escuela
  • Inmigrantes sin papeles de diferentes países viven en permanente zozobra y muchos no van a trabajar
  • Estudiantes de Boston University salen a protestar contra delator de redada de ICE en autolavado de Allston y piden “Campus Santuario”

Contra lo que algunos activistas creían que habría una pausa luego de los resultados de la operación Patriot 2.0 que terminó con el arresto de 1,406 inmigrantes, los agentes de ICE y de otras agencias federales han intensificado sus operativos en diferentes ciudades de Massachusetts, unos más violentos que otros. Cada día, las redes sociales estallan con videos de arrestos de todo calibre. Lucy Pineda, directora ejecutiva de Latinos Unidos de Massachusetts (LUMA), que ha convertido su página de Facebook en el mayor escenario de las redadas migratorias exhibe videos de detenciones de ICE en los últimos días por Home Depot de Chelsea, por las afueras de la Corte de East Boston, por la Waverly Street de Everett, por New Balance de Brighton, por Worcester, Milford, entre otras ciudades y pueblos. “Todos estos operativos son de terror, nuestras familias inmigrantes están viviendo en permanente zozobra, pero no solo están dañando familias sino están afectando a nuestros negocios, hay una gran ausencia escolar y muchos padres por temor no van a trabajar”, dice Pineda que no deja de recorrer las calles para alertar a sus comunidades de la presencia de los agentes de ICE.

Hasta ahora es incierto el número de inmigrantes indocumentados detenidos con o sin récord criminal, pero el mayor escándalo de las últimas semanas ocurrió en el autolavado de Allston donde agentes de ICE se llevaron a nueve trabajadores. Hasta ahora, tres de ellos han sido dejados en libertad bajo fianza por un juez federal.

El escándalo se ha agudizado con las protestas no solo contra el estudiante de Boston University, Zac Segal, que –según sus redes sociales– se atribuyó la responsabilidad de las redadas en el autolavado, sino contra la rectora, Melissa Gilliam, a quien le piden comprometerse a proteger a los estudiantes en medio de las redadas de ICE. Segal en X había publicado haber estado “llamando a ICE durante meses” para “detener a estos criminales”.

Los comentarios de Segal provocaron la reacción de muchos estudiantes de la Alianza Latina, una organización estudiantil latina de Boston University, y el Frente Estudiantil Quinobequin por Palestina, una organización de estudiantes por Palestina, según una publicación de Instagram que promovió la protesta.

Piden un “Campus Santuario”

Las dos organizaciones movilizaron a unos 150 estudiantes de la universidad que marcharon hasta la residencia oficial de la rectora para decirle que “no toleraremos una administración que tenga miedo” cuando Zag Segal “arruinó la vida de nuestros vecinos inmigrantes trabajadores”. Con micrófono en mano, uno de los manifestantes gritó “No es uno de nosotros”. Los estudiantes pidieron también “un campus santuario”.

Según activistas, los operativos de ICE tienen a los inmigrantes sin papeles de diferentes países en permanente zozobra y muchos no van a trabajar por temor a ser arrestados. Los negocios latinos también están siendo afectados por la falta de clientes. “Se está viviendo momentos muy difíciles”, dijo uno de los activistas.

Los más afectados

Hasta ahora las escuelas públicas de Massachusetts también están siendo afectadas por la represión de ICE. Según las autoridades educativas, son miles los estudiantes que han abandonado sus estudios en diferentes niveles educativos. Se ha registrado una disminución drástica de la matrícula en algunos de los distritos más grandes, como Boston, Framingham y Everett.

Los distritos no cuentan con datos que indiquen el paradero de todos sus estudiantes, pero muchos líderes afirmaron creer que están perdiendo alumnos debido al creciente temor a ser arrestados y deportados.

“Cuando se sienten perseguidos, ya sea ellos mismos o sus familias, el aprendizaje pasa a un segundo plano frente a sus preocupaciones y estrés”, dijo Craig Consigli, superintendente escolar de Milford. “Nuestros niños no pueden aprender si no están aquí”.

Son muchas las familias brasileñas residentes en Milford que han regresado con sus hijos a su país de origen forzados por la política migratoria. El caso de Salma de Sousa Caetano es un claro ejemplo. La mujer salió a comprar a Aldy para cocinar y nunca más retornó a su casa. Agentes de inmigración se la llevaron detenida luego de vivir 20 años en Milford. Su hijo Everton regresó a su casa luego de asistir a  clases en la escuela Stacy y ya no la encontró. Poco después Caetano fue deportada, dejando a su esposo y a sus dos hijos ciudadanos estadounidenses visiblemente afectados. Everton viajó al Brasil para reunirse con su madre, mientras que su padre y su hermano mayor se quedaron. Este es uno de los miles de casos de familias de diferentes países que están enfrentando situaciones similares.