
El mexicano Isaac del Toro fue pieza clave para que el esloveno Tadej Pogacar (UAE) se impusiera en la Milán-San Remo, tras superar por la mínima, apenas unos centímetros, al británico Tom Pidcock (Ineos Grenadiers) en un esprint final que le permitió conquistar, por primera vez en su carrera, el primer monumento del año. Del Toro se convirtió en el escudero principal de su compañero en el UAE Team Emirates. Tras una caída de Pogacar, el mexicano tomó la punta del pelotón para impulsar al esloveno y colaborar en la obtención de la victoria. A la leyenda de 27 años le faltaban pocas citas en su extenso palmarés; una de ellas era esta Milán-San Remo, en la que había competido cinco veces con dos podios previos.




