
Un triplete en el día soñado de Gonzalo García, representando el anhelo de cualquier canterano que disfruta del partido de su vida en el Santiago Bernabéu, impulsó a un Real Madrid guiado en el arranque por Vinícius ante la ausencia de Kylian Mbappé, con una goleada balsámica previa a la Supercopa de España a un Real Betis que se conectó tarde al partido. En enero la presión en torno al Real Madrid se siente. Comenzar el año a siete puntos del Barcelona aumenta la trascendencia de cada encuentro. Debía responder el equipo de Xabi Alonso ante el único equipo que no había perdido de visitante, el Betis, y sin su gran referente, Kylian Mbappé, apareció Gonzalo.




